1.05.2011

Tonta.

Siempre que tengo la oportunidad, cuento que de chica yo quería ser santa. "No monja. Santa de una". Quería tomar las cosas sin quemarme y que me hicieran un templo como el de Sor Teresita.

Quise ser periodista deportiva, antropóloga, arquitecto, cantante, pianista, piloto de avión, escultora, bailarina, atleta. Seca, en lo que fuera.

Quiero ser menos complicada, más flaca, más alta, menos idiota, más culta. Y sobre todo más buena de bondad.

Pero hoy (ojala sólo hoy) tengo unas ganas terribles de ser tonta. Pero bien tonta.
De ser tan tonta como para creerte.