Me sorprendí cuando al contar sobre tu muerte, mis amigas no se acordaran de tí.
Es cierto que fueron sólo 3 (o 4?) días los que estuvimos juntos y que desde ahí no te volví a ver. Pero aunque han pasado casi 5 años, creo que el que vivimos es de esos momentos que no se alejan. No es que te persigan, sino que están flotando, cerca, que permanecen constantes, que siempre fueron ayer.
Quizás lo que debería sorprenderme es que me acuerde todo. De nuestras conversaciones, que cantamos Wish You Were Here sentados al medio de la cancha, fumando un caño de dudosa procedencia a media noche. De que nos dormimos retarde y que al otro día teníamos que hacer pan. Que nos reíamos y que el desayuno nos quedó la raja.
¿Trampa? No. Aún si no tuviera esa carta que me escribiste (con el dibujo de ese bosque que vimos) me acordaría.
"¿Qué Gustavo? No lo conocí"
El chascón po. Medio volao de construcción que llegó los últimos días a trabajos.
Voy a estar segura que venías a Santiago por ese concierto. Segura de que sigues siendo el mismo que vive en el recuerdo medio eterno de unos días en el sur.
Un gusto haberte conocido.
"Un beso y q' esté todo bien"
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